La lectora profesional

Una vacante imprevista – J.K. Rowling

Lenguaje inocente, como si todos los personajes fueran niños, desde donde nos cuenta realidades crudas, silenciadas, vergonzosas, algunas perversas y bizarras.

No logra desarmar al lector, pero esa mirada ingenua evita caer en el morbo tópico y soez de algunos autores que con pretensiones transgresoras, lejos de subvertir el contenido, lo enfatizan con su afán escatológico.

La autora tiene un estilo que deja regusto en el paladar, que permite saborear tras cerrar el libro lo vivido, placentera o amargamente.

Dos trayectorias actúan como ejes en la construcción de esta novela: la de adultos y la de los jóvenes. Paralelismos con Harry Potter.

Como una vida falsamente perfecta, en un pueblo en la naturaleza de casitas perfectas, esconde cada una de las miserias humanas, reflejadas o explotadas, según el caso. Si este libro fuera una película, sería American Beauty o Dogville. Si no quieres mirar a tu alrededor o en tu interior, mejor sigue con la sombra de las sombras de Grey.

JODER!! se ha cargado al bebé….
Desde luego ha entrado a cuchillo en toda la miseria posible de la humanidad…dudo mucho que los lectores de Harry Potter esperaran algo así…dudo mucho que puedan soportar tanta “auténtica” y cruel humanidad.

No lo consigue, pero está muy cerca (y algunos pasajes lo igualan) de Mullhollan Drive o de Twin Peaks, de ese horror siniestro de David Lynch: humano, demasiado humano.

Leyendo este libro, el asco y el odio se mezclan en mi interior y difíclmente me dejan mirar a las personas

Joder!! No estoy preparada para leer esta mierda…joder…ahora Krystal, se quiere suicidar chutándose…

Una historia de fracasos y heridas sangrantes, desde una mirada aparentemente dulzona y azucarada.

Esta tía todo lo escribe en 7 partes!!! ¿Será una flipada de la cábala?

Si este libro lo hubiera escrito un desconocido, le habrían nominado al nobel, pues sería definido como “una magnífica obra posmoderna que desgrana la realidad desde la ingenuidad de una mirada anónima creando imágenes y sabores que permanecerán en la retina y el paladar”. Sin embargo, como lo ha escrito la autora de Harry Potter, lo mejor que se han dignado a publicar es: “no es una obra maestra, pero no está mal”. Una de cada 10.000 serán obras maestras, pero posiblemente no vendan nada. La crítica está siendo tan hipócrita como los personajes de la obra. Quizás alguno se ha visto demasiado identificado con lo patético y bizarro.

No veo clichés, veo arquetipos tratados desde las antípodas: la yonki, desde una maternidad desesperada; el niño bien, desde la nada de su existencia esperada perfecta.

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